The Black Keys son un dúo de rock-blues-garage que nace en Akron, Ohio, el año 2001. Dan Auerbach (guitarra, voz) y Patrick Carney (batería); amigos desde la infancia, forman el grupo al terminar sus estudios. En sus inicios grababan en sótanos y actuaban en escenarios pequeños a pesar de tener una muy buena crítica.
Se dice que el nombre de la banda lo sacaron de un amigo que padecía esquizofrenia y se refería como “black keys” a aquellas personas que “no estaban del todo bien”. Además, puede interpretarse como las teclas negras del piano, que componen las escalas asociadas al rock y al blues. El  sello Alive lanzó su álbum debut “The Big Come Up” (2002), seguido de “Thickfreakness” (2003), con el que consiguieron firmar con otro sello, Fat Possum Records publicando “Rubber Factory” (2004), “Attack & Release” (Nonesuch Records, 2006) y su comercial “Brothers” (2010) y su single “Tigthen Up” con el que ganaron tres Premios Grammy. Su disco “El Camino” (2011) alcanzó el número 2 en Billboard y el single “Lonely Boy” ganó otros tres Grammy. Un pequeño relajo se dio este dúo para grabar su Octava placa denominada Turn Blue , ya que todo fue creado en improvisaciones plasmadas en el estudio sin tener maquetas de canciones, un disco un tanto distinto a todos los demás, pero que no tuvo mala critica ni por especialistas ni por sus fans. «Let’s Rock» es el noveno y último álbum de estudio de los Black Keys, y el título de este disco tiene una historia bastante interesante según las palabras de los propios  Dan Auerbach y Patrick Carney en un programa de TV, «Let’s Rock» fueron las últimas palabras de un hombre que estaba siendo ejecutado por una silla eléctrica en Tennessee el día en que iniciaron la grabación del álbum, es así como la connotación aparentemente alegre de la frase «vamos a rockear» en realidad no se sostiene en este caso puntualmente mirada desde el ejecutado, prosiguen;  «La coincidencia fue tan extraña y tan absurda … No podemos simplemente hacer de ese título algo ligero y divertido» dijeron. Finalmente la ilustración Grafica del álbum es una silla eléctrica y que afirma la confesión de los músicos. Musicalmente «Let’s Rock» es un disco bien elaborado, con estructuras y melodías que suenan a los éxitos más connotados de la banda y que dan pie a decir que logra absolutamente la estrategia d ela mezcla del Rock en formato comestible, casi a lo que hicieron Los Beatles.